2 abr. 2014

Bunny Swiss Roll


bunny swiss roll


Hoy estoy contenta, por fin voy a tener más tiempo para poder dedicarlo a mi pobre blog medio abandonado. Tengo tantas cosas en la cabeza, tantas recetas y muy poco tiempo para experimentar. Pero eso ya se acabó, a partir de ahora nos ponemos manos a la obra y a ¡hornear que se ha dicho!

Yo soy fan de los muñequitos del rollo Kawaii. Todas esos monigotes japoneses me encantan, son tan monos... También es por eso por lo que mi primer curso de fondant fue con Charuca Vargas, no me lo podía perder bajo ningún concepto. El caso es que quería hacer uno de esos brazos de gitano tan  molones decorados, pero quería hacer mi propia plantilla, y pensando en  Pascua, me vino la idea de conejitos de estilo kawaii.

Así que me puse a pensar en un dibujo gracioso y este es el patrón que diseñé.




En realidad se puede hacer cualquier diseño que se te ocurra para este tipo de pasteles, pero claro, es más difícil si tiene muchos colores o si son dibujos pequeños, ya que la cocción se tiene que hacer por tandas y todo se dibuja con manga pastelera y un buen pulso.

 Lo primero que tenemos que hacer es calcar nuestro dibujo en un papel de horno con un lápiz.




Una vez ya lo tenemos, ponemos el papel del lado contrario al que hemos dibujado para que no entre en contacto con la masa. Si tenemos una bandeja de color claro mejor, pero si es negra como la mía , al darle la vuelta al papel apenas se ve, así que puse otro papel de horno debajo enganchado a la bandeja mediante spray.




Este papel, también lo pegaremos a la bandeja con el spray y hemos de asegurarnos que el dibujo está centrado y que esté lo más liso posible, que no tenga arrugas.

Y ahora lo más importante, la receta.  Esta base la saqué de blog Kanela y Limón.Para una placa de bizcocho necesitamos:


  • 50 grs de aceite
  • 50ml  de leche
  • 70 grs de azúcar
  • 4 huevos ( separadas claras de yemas)
  • 80 grs de harina
  • Colorante rosa
  • Colorante lila
  • Colorante negro

Precalentamos el horno a 170ºC.
En un bol mezclamos la leche, el azúcar y el aceite, hasta que los granitos de azúcar hayan desaparecido. Luego añadimos la harina y por último las yemas de los huevos. Batimos bien.

Montamos las claras que teníamos separadas, hasta que se nos formen unos picos suaves. Las añadimos  poco a poco  a la otra mezcla con un movimiento envolvente para que la masa no baje.





Una vez tenemos la masa lista, teñimos unas partes con los colores elegidos. Para este dibujo he hecho, 1 cucharada de masa de negro, 1 y media de rosa claro , 1 de rosa fucsia, y 1 y media de lila.
Pero primero empezamos con la pupila del ojo. Se empieza por aquí, la capa que va más abajo es la primera que se hornea. Así que, hacemos en una manga pastelera pequeña, o bolsita transparente un pequeño orificio e introducimos un poco de masa sin teñir y colocamos los ojos. Lo ponemos en el horno tan sólo 1 minuto y sacamos. Eso se hace para que el color se fije y no se desparrame con los otros.





A continuación seguimos con el color negro. Con ese color haremos los ojos y la nariz, así que podemos hacerlo a la vez. Ponemos en el horno 1 minuto más.





Lo siguiente que tenemos que hacer es la cabeza de los conejos y también haremos los corazones. Dejamos cocer un poco más ya que hay más masa, unos 2 minutos aprox.




Ahora los dibujos ya están listos, sólo tenemos que acabar la placa de bizcocho.  Echamos el resto de la masa que no hemos teñido y la extendemos bien para nivelarla. Cocemos durante unos 15 minutos.

Ahora viene la historia. Una vez hemos sacado el bizcocho del horno, le damos la vuelta sobre otro papel de hornear y con cuidado le quitamos el que tiene encima, el de los dibujos.




Con cuidado, volvemos a dar la vuelta al bizcocho de modo que los dibujos queden mirando boca abajo. Veréis en la foto que hay un trapo, es un trapo húmedo que nos ayudará a que la masa tenga elasticidad a la hora enrollarlo.  Con la ayuda del papel, vamos enrollando el bizcocho y sobre este, enrollamos el paño húmedo. Dejamos que se enfríe por completo. Este paso es ¡¡¡SUPER!!! importante, ya que nos evita que se nos raje todo a la hora de montar.

Mientras que el bizcocho se enfría, podemos hacer la crema. Los brazos de gitano admiten un montón de rellenos, que si crema pastelera, ganache, merengue, buttercream, etc. En este caso para que no fuera un pastel muy denso me he decantado por una simple nata montada con sabor a mora, muy fácil y rápido de hacer.

Necesitamos:
  • 250 ml de nata para montar
  • 50 grs de azúcar
  • 1 cucharada de concentrado de mora.
Montamos la nata, y a medio proceso vamos echando el azúcar en forma de lluvia para que se disuelva bien y no queden los molestos granitos. Cuando veamos que la nata está montando, casi al final, añadimos la cucharada de concentrado de mora.

Desenrollamos el bizcocho ya frio, y extendemos una capa de nata uniformemente por todo la superficie. Volvemos a enrollarlo con mucho cuidado, ayudándonos del paño húmedo.



Esta es mi propuesta para Pascua de este año, espero que os haya gustado la idea.  En el mercado existen plantillas ya diseñadas pero creo que es más original hacerlas uno mismo, no es necesario que usemos el ordenador, también podemos hacerlos a mano alzada o una fotocopia o calcar cualquier dibujo de algún libro.





Diseñado por El Perro de Papel